Hola amigos
El Sábado recién pasado estuvimos en la zona de Chacabuco, aquel Chacabuco de hace unos años, donde alguna vez se hicieron desde varios entretenidos paseos hasta una excelente Prueba de Orientación.
Esta vez fue para probar el funcionamiento de algunas modificaciones realizadas a algunos 4x4 del Club.
El entusiasmo de los cinco socios que fuimos fue como el de unos veinte o treinta, la gran cantidad de zanjas, grietas y algunas trepadas nos vieron jugar y llevar a nuestros vehículos al máximo posible, tanto así que uno estuvo a punto de tocar la tierra desde una de sus ventanas laterales.
Un día más que agradable, la temperatura no debe haber superado los 28º y el sol se asomaba esporádicamente entre las nubes. (Antes incluso sentimos caer el agua de unos chubascos sobre los techos de nuestros vehículos)
El lugar ya olvidado por muchos, nos mostró desde el principio que sería bastante entretenido y variado.
Todo esto acompañado de un estero de aguas refrescantes y unos posones con cascadas que fueron el deleite para bajar un extraordinario asado.
Una variedad de especies de la fauna jeepera hicieron reír con sus esculturales cuerpos tallados a mano ( seguramente por un manco o un ciego )
El anfitrión no nos defraudó en absoluto con lo prometido.
Hablamos de la belleza del lugar, lo cálido que fue el grupo y lo entretenido del jeepeo, donde lo que primó fue la buena onda entre los participantes.
No recuerdo que ni en broma alguno se halla reído o mofado porque el otro no pudo pasar una zanja o no poder trepar alguna colina.
En realidad eso fue genial. La competencia no tuvo cabida entre los que estuvimos allí. Los Mitsubishi, el Vitara, el Mitsuyota y el Cherokee eran miembros de una cofradía y no rivales entre si.
Siempre apoyados por los demás, les aseguro que llevamos al extremo a nuestros 4x4, lo que hizo que casi no hubieran rezagados ni complicados. Pasando los distintos obstáculos de una u otra manera.
El Montero de Carlos, en una trepada lamentablemente debió sufrir la embestida de un espino que con un bate de madera le pegó y abolló uno de sus costados quedando bastante magullado por esta cobarde agresión. A pesar de esto, Carlos no se desanimó y siguió tratando de subir aquel cerro hasta lograrlo.
En las zanjas este 4x4 hizo gala de los botones y con la maestría de su conductor surcó cada grieta, zanja o trepada que se le puso enfrente.
El Metula (Montero Rider) bajo el mando de Guillermo, como siempre nos sorprendió con la versatibilidad que pasó cada una de las trabas que el terreno le ponía en el camino. Lo que pensábamos que no podría hacer, siempre lo lograba, incluso con más facilidad que otros.
Bien por el piloto y por su invencible 4x4.
El Vitara de Rodrigo, a pesar de un ruido bastante intimidante que emitía la caja de cambios, éste a decir verdad funcionó bastante bien y los “botones recién instalados hicieron muy bien su trabajo, permitiendo al pequeño vehículo pasar sin problemas cada uno de los obstáculos del terreno.
El piloto siguió de cerca y repitiendo cada una de las pasadas que hacían los vehículos mayores, nunca nos privó de la emoción siempre puesta por su temeraria pero segura forma de conducir.
A la salida tuvo que ser revisado el ruido que salía de la caja, hasta que debí retirarme del lugar por compromisos previos, tanto Rodrigo como Alejo seguían en la operación, acompañados por Mauricio y Cecilia que nos acompaño en su Pathfinder.
El Cherokee funcionó bastante bien, a pesar de algunos ruidos que salieron a la luz después de una par de pasadas por zanjas muy hondas y trabadas. Fuera de casi volcarse en una de las grietas, éste pasó cada una de las trabas del camino sin grandes aprensiones. Mostró un gran recorrido en la suspensión delantera, donde los Rancho 9000 y los espirales más largos instalados recientemente funcionaron a la perfección. La suspensión trasera donde al parecer, el levante instalado no dio los resultados esperados deberá ser revisada para sacarle el máximo provecho. También al no ir equipado con neumáticos adecuados, parece que le hicieron pasar la cuenta ya que debido al esfuerzo, apareció un golpe y una pérdida importante de aceite que deberán ser revisadas y solucionadas por el doctor Alejo.
El Mitsuyota, ex Montero de Mauricio nos dejó a todos con la boca abierta. El funcionamiento off road fue óptimo, mostrando un recorrido pocas veces alcanzados en los vehículos de nuestro Club, las inclinaciones no fueron obstáculo para esta máquina, la que incluso en situaciones extremas, nunca una de sus ruedas dejó de tocar terreno firme y la carrocería siempre se mostró parejita.
La carrocería parecía estar separada de la suspensión, estando las cuatro ruedas en posiciones absolutamente distintas, las dos delanteras mirando cada una a un lado distinto, las traseras hacían lo propio y la carrocería siempre quedaba derecha, impresionante el resultado obtenido.
Una zanja previa a una inmensa trepada de rocas y piedras, permitió mostrar el inmenso recorrido que ésta máquina lograba hacer, dejándonos a todos impresionados con el resultado obtenido por la transformación a que fue intervenida.
Los yugos y cajas Toyota junto a la gran comodidad y potencia que le da la ingeniería Mitsubishi hicieron un excelente trabajo en conjunto.
Bien por Mauricio y por el equipo encabezado por Alejo del taller ASD que trabajaron en esa cirugía mayor.
En fin, un excelente paseo donde tuvimos de todo.
Un entretenido jeepeo, un gran grupo de amigos, un exquisito asado y un maravilloso lugar que más bien parece a un pequeño paraíso inserto a pocos kilómetros de nuestros hogares.