"Retornamos a Río Grande para continuar nuestro recorrido bordeando el Salar, haciendo un par de intentos de cruzar algunos brazos del mismo"
TRAVESIA AL SALAR DE UYUNI (BOLIVIA)
25 de Diciembre de 2009 al 03 de Enero de 2010
El 25 de diciembre habíamos quedado de juntarnos a las 10 AM en la Copec de Lampa para iniciar nuestro viaje a Uyuni, con escalas en Copiapó-Caldera y San Pedro de Atacama. Sin embargo, era tanta la ansiedad que a las 9:00 ya estábamos listos para partir Alfredo V, Oscar y Gonzalo J, que venía con Pablo F. moviendo la colita de conejo de contento. Eduardo, invitado de Oscar, había partido aún más temprano.
Viajamos muy tranquilos, con paradas en las infaltables empanadas de Huentelauquén y en La Serena para recargar combustible. Ahora la carretera ya no pasa por dentro de Copiapó, siendo la entrada a Copiapó sólo un ramal, por lo que varios se pasaron de largo. Cuando llegamos a Copiapó a buscar alojamiento y no nos gustaron los que en fotos en Internet aparecían como BBB, hablamos con Eduardo que estaba instalándose en el Hotel Montecarlo a una cuadra de la plaza de Caldera, con buena relación precio calidad (les falta mejorar el desayuno). Al final terminamos durmiendo en Caldera. Estábamos en el Restaurante Teatro cuando se nos unió Álvaro, quien a pesar de salir de Santiago a la 1 de la tarde, como buen carretero (léase bueno para el carrete, no bueno para la carretera), llegó a cenar con nosotros.
Al día siguiente partimos tipo 10 y ya venían a la altura de La Serena Carlos M, Ricardo A. y Luis Alberto quienes partieron a las 4 de la madrugada de Santiago y llegaron a San Pedro de Atacama esa noche.
En San Pedro de Atacama la mayoría nos alojamos 2 noches en el Hostal Don Sebastián que está bastante razonable, considerando los exorbitantes precios que se están cobrando en ese pueblo. En el Valle de La Luna visitamos una cueva que está cercana a la entrada del Valle por San Pedro, que no habíamos recorrido antes y que está muy simpática. También visitamos Toconao, la quebrada de Jerez y la laguna Cejar o Cejas, en el Salar de Atacama, donde flotan hasta los mas flacos, considerando la salinidad de sus aguas. También se visitaron otras atracciones del área como la laguna Chaxa y el Pucará de Quitor. El plan era lograr algún grado de aclimatación a la altura en los 2.450 msnm de San Pedro.
Recargar gasolina en la única estación de servicio de San Pedro, que queda dentro de la Hostería San Pedro, es una odisea, largas filas de vehículos o simplemente no hay gasolina como les pasó a Carlos y Alfredo al regreso.
Salir de Chile el 28 de diciembre resultó bastante fácil, sólo control de Aduana en San Pedro para salir hacia Bolivia por el Paso del hito Cajón que es un desvío del paso Jama, camino asfaltado que sube directamente de San Pedro a Argentina.
Después de cruzar la frontera a 4.600 metros de altura y luego de la primera foto oficial del grupo fueron revisados los papeles de las personas. Un par de kilómetros mas adelante frente a la Laguna Blanca, vino el control del Parque Nacional Abaroa donde debimos pagar y registrarnos cada uno (30 bolivianos por persona y que ha contar del 1 de enero sube a 150 bolivianos). Después de ver la laguna Verde, hicimos un leve desvío para visitar el campo Geotérmico Sol de Mañana y un desvío de unos 20 kilómetros para ir a la Aduana, ubicada en una mina a 5.030 msnm., donde nos controlarían el ingreso de los 8 vehículos que conformaron nuestra caravana y donde varios sentimos los efectos del mal de altura. Cabe señalar que si uno no se desvía e ingresa a Bolivia sin pasar por el puesto, la policía te puede requisar el vehículo.
Durante nuestro viaje, ese día y los días siguientes nos cruzaríamos con un gran número de Toyota Land Cruiser llenos de turistas con cototos portaequipajes en sus techos cargando gran cantidad de bultos y dos bidones de 60 litros de combustible.
En la tarde llegamos a la hermosa Laguna Colorada donde vimos una posibilidad de alojamiento en una serie de edificaciones que correspondían a refugios administrados por diferentes familias del sector que proveían de servicios básicos de alojamiento, a 2 mil pesos chilenos la noche. Ahí nos quedamos las 23 personas que conformábamos el grupo, durmiendo en camas de piedra, pero con buenos colchones y frazadas. Esa tarde los 11 jóvenes que formaban parte del grupo hicieron gala de sus conocimientos en un juego de Bachillerato a 4.300 msnm . No participó Fernanda ya que con la bañada en la Laguna Cejar se agarró una amigdalitis purulenta que la tiró inmediatamente a la cama y fue salvada por el Botiquín del Club que cuenta (o mas bien contaba) con Amoxicilina. Dormir a esa altura no resultó muy agradable para algunos.
Más tarde comenzaron a llegar los Toyota Land Cruiser llenos de turistas de todas partes del mundo que al final coparon el refugio. Tipo 4 de la madrugada, con gran ruido y bocinazos volvieron a llenarse y continuaron su recorrido por el desierto.
Los Diesel no quisieron partir en la mañana siguiente. La camioneta de Álvaro finalmente fue puesta en marcha por su colega Alfredo, gracias a que la “Introducción al Derecho” de antes era de mejor calidad. Al Montero de Luis Alberto no le quedó otra que partir al ser remolcado.
Visitamos un mirador de la Laguna Colorada, espectacular, y las instalaciones donde originalmente teníamos pensado dormir que por suerte no llegamos ya que eran de mala calidad. Después de controlarnos nuevamente con los del Parque que verificaron el pago, continuamos viendo formaciones rocosas, el famoso Árbol de Piedra y de ahí por pleno desierto fuimos a conocer el misterioso Hotel del Desierto, que se ubica al medio de la nada, a 4.600 msnm. Digo misterioso, porque si bien teníamos las coordenadas no lo pudimos ubicar en Google Earth a pesar de la buena resolución que tiene en el área. El único que no almorzó en el hotel fue Ricardo, que estaba absolutamente apunado.
Desde ahí nos fuimos a campo traviesa visitando la Laguna de Los Patos Grandes para salir a un camino ASI DE GRANDE, que nos llevó raudamente a San Cristóbal, pueblo minero que tiene Combustible.
Esa tarde llegamos a Uyuni, donde no teníamos reserva y cuando ya comenzábamos a preocuparnos luego que los dos primeros hoteles nos dijeron que no tenían disponibilidad, encontramos el hotel “Los Jardines de Uyuni” que cumplía con todas nuestras expectativas.
Salimos a cenar en choclón al centro y varios nos dimos el lujo de probar la carne de llama. Espontáneamente el grupo se distribuyó en tres mesas: la primera sólo con matrimonios, la segunda sólo con separados y viudos de verano y la tercera sólo con solteros y solteras.
Después de una mañana de compras en Uyuni y de reservar para pasar la noche de año nuevo en el Hotel de Piedra, de la misma cadena Tayka del Hotel del Desierto, partimos a visitar el Cementerio de Trenes, donde almorzamos y los “niños” hicieron sus travesuras.
En la tarde fuimos al espectacular Salar de Uyuni, que tenía algunas zonas con agua y otros sectores estaban sólo pasados de agua, por lo que fue posible internarnos hasta el original Hotel de Sal donde pasamos una tarde muy divertida tomando muchas fotos especiales. Como anécdota se puede mencionar que sólo el 29% del salar es sal propiamente tal y que tiene un alto contenido de cloro. Algunos esperaron la puesta de sol y el anochecer con una radiante luna llena en medio de ese sobrecogedor paraje. También visitamos el moderno y elegante Hotel Luna Salada. El más preocupado de no “ensuciar” su Jeep con sal era Gonzalo y ¿Quién creen que estuvo a punto de quedarse atascado en el salar? Después de eso rápidamente le perdió el miedo a la sal y ya embarrado, o ensalado no le quedó mas que seguir al resto por el salar.
Los hoteles de sal se caracterizan por estar construidos casi completamente con bloques de sal, cortados directamente del salar. De esta forma construyen las paredes, los muebles y camas y hasta el piso de es de sal blanca molida.
El par de días en Uyuni, fuimos testigos de lo poco que nos quieren a los chilenos muchos bolivianos, lo que si bien no provocó problemas pudo haber sido más grave:
- Un policía nos dijo en una estación de servicio "Esta gasolinera no está autorizada para venderle gasolina a chilenos"
- En una pizzería nos negaron el servicio por ser chilenos.
- Una boliviana sacó a empujones de una feria a la Tita, por sacar fotos y una espectadora le dijo que era porque era chilena.
También pudimos apreciar lo mal que están en muchos aspectos; en Uyuni las calles sin pavimentar, 2 días a la semana sin agua, con racionamiento de gasolina, claro que la gasolina está a 300 pesos chilenos el litro.
Después de ver los vehículos que habían transitado por el salar y los problemas que tenían, decidimos que nuestro regreso sería bordeando el salar y no cruzándolo que era una de las alternativas originalmente planificadas.
El día 31 de diciembre quisimos recargar combustible para iniciar el retorno, pero las gasolineras en Uyuni no tenían combustible y este no llegaría hasta el martes 5 de enero, por lo que debimos enviar una avanzada de petroleros que no tenían problemas de abastecimiento a San Cristóbal a verificar si ahí tenían gasolina. Por radio nos informaron que si había, pero que sólo vendían 13 litros por vehículo. Igual nos arriesgamos a recorrer los 50 kilómetros adicionales que significaba el desvío a San Cristóbal. y resolvimos nuestro problema por la vía de colocarnos a la fila más de una vez hasta llenar los estanques, echando 13 litros cada vez.
Retornamos a Río Grande para continuar nuestro recorrido bordeando el Salar, haciendo un par de intentos de cruzar algunos brazos del mismo, donde Oscar estuvo a punto de quedarse pegado. Finalmente, cruzando a través de algunos poblados llegamos a Las Cuevas Galaxia, donde la cueva principal lamentablemente estaba cerrada, pero visitamos una cueva cementerio Chullpa y un mirador hacia el salar.
Si bien prácticamente no existen indicaciones camineras, las rutas GPS que llevábamos grabadas, algunas obtenidas de Google Earth y otras proporcionadas por nuestro amigo Jorge Cila, nos permitieron en todo momento estar ubicados y llegar a los lugares que queríamos visitar.
La noche de año nuevo la pasamos en el Hotel de Piedra, que queda al lado del poblado de San Pedro de Quemez, poblado que tiene mucha historia, ya que posee ruinas de varias culturas y poblados anteriores. Cultivan la Quinua y crían llamas. Según nos comentaron, ese pueblo fue incendiado por los chilenos durante la Guerra del Pacifico.
Celebramos el año nuevo con una cena y brindando con Sidra. Al día siguiente emprendimos el regreso a Chile cruzando el salar de Chiguana para llegar a Chile por Ollague. Por esa vía el paso es más bajo, del orden de los 3.800 msnm, por lo que es bastante soportable.
Desde Ollague los que seguían por Argentina emprendieron rauda carrera para lograr cruzar ese mismo día la frontera vía San Pedro de Atacama, Paso Jama. Para eso bajaron hasta Calama y tomaron por la circunvalación hacia San Pedro, pero al llegar a San Pedro se percataron que no había gasolina. Quizás les pasó por haber pensado “eso no pasa hoy en Chile”, pero si pasa, por lo que debieron regresar a Calama a cargar gasolina para cruzar a Argentina al día siguiente muy temprano.
Del resto del grupo, algunos se quedaron en Antofagasta alojando en el Holiday Inn Express (BBB) para al día siguiente retornar al sur por la costa y quedarse en la zona de Copiapó esperando la pasada del Dakar y otros emprendieron rápido retorno a Santiago con parada en la Hostería de Chañaral.
Oscar V.
"Bonus track": Regreso por el Nor Oeste de
Argentina
Alfredo V. y Carlos M, decidieron tomarse un par de días adicionales y volverse por el lado argentino evitando repetirse una vez más la archi conocida ruta 5 Norte.
El sábado, muy temprano partimos de Calama, hicimos aduana en San Pedro y apenas cruzado el límite por el Paso Jama (donde se alcanzan los 4.620 msnm), la aduana Argentina donde había una moderna YPF hasta con restaurante (de haberlo sabido con certeza, podríamos haber cruzado el día anterior sin cargar bencina en San Pedro). Tras pasar por varias lagunas y salares, descendimos por el impresionante serpentín de la Quebrada de Humahuaca (Patrimonio de la Humanidad). Tras una breve visita al pintoresco pueblo de Purmamarca, se nos puso a llover (lo que resultó muy positivo porque nos removió prácticamente toda la sal que traían nuestros vehículos desde Uyuni) y llegamos a San Salvador de Jujuy. Nuestra jornada finalizó en la preciosa ciudad de Salta.
El domingo 3 continuamos hacia el sur, haciendo una visita rápida a San Miguel de Tucumán y llegando a pernoctar a San Fernando del Valle de Catamarca. La idea era haber llegado hasta La Rioja y ver la llegada de los competidores de Dakar ese día y su partida al día siguiente en Anillaco rumbo a Fiambalá pero se nos había hecho demasiado tarde.
El lunes 4 hicimos nuestro paso por La Rioja y continuamos hacia el sur para visitar el extraordinario e interesante Parque Triásico de Ischigualasto. Llegamos a cenar y dormir al pueblo de San Agustín del Valle Fértil.
El martes 5 seguimos rumbo al sur para visitar la ciudad de San Juan, la que nos recibió hacia mediodía con 40º a la sombra y una sensación térmica de 46º. Tras un intento fallido de salir directamente a Uspallata desde San Juan por la carretera 12, nos encontramos que estaba cortada y optamos por ir a Uspallata vía Mendoza. Cenamos allí unos excelentes y gigantescos bifes de chorizo como despedida de nuestro grato paso por Argentina. Llegamos ya entrada la noche a la Aduana Los Libertadores que estaba con muy poco público. Afortunadamente no nos vimos afectados por el paro que habían iniciado ese día los funcionarios de Aduanas de Chile y poco antes de las 2 de la mañana del miércoles, arribábamos a nuestros hogares sanos y salvos después de un muy interesante, entretenido e inolvidable viaje de 5.500 kilómetros sin contratiempos por parajes únicos en el mundo.